En este día quería donarte algo especial, algo que nadie más pudiera darte.
Pero no es fácil encontrar un don que exprese lo que siento…
¿Qué don se compara con lo que ya es nuestro y que verdaderamente es lo que cuenta?
Nuestras esperanzas, nuestros sueños.
Los momentos compartidos son los tesoros más preciados que jamás podríamos desear, me haz dejado la huella de una persona que me ha enseñado a luchar y que pese a las adversidades siempre ha conseguido de manera admirable el sostén de un hogar.
No puedo darte nada más hermoso que aquello que ya tenemos, el saber que tú eres mi padre y yo tu hija, Ese es el hermoso regalo del cielo.
Hoy me siento orgullosa de ti, de tenerte y poder, a través de mi carta, decirte cuánto te quiero y que pese a la distancia geográfica mi corazón esta junto a ti por que te he enviado mi espíritu.,.
Bueno mi deseo será siempre el que Dios te bendiga y no olvides que a pesar de los años mi amor por ti nunca cambiará porque eres mi papá, y para mí nunca habrá otro "igual".
Sé que haz estado pasando por una época muy difícil en tu vida, per se que ahora te levantas y que el señor Dios te premiara tus obras.
Pero para disipar toda duda de mi cariño por ti, mi don este día es la confirmación de mi cariño por ti, mi gratitud, mi admiración, ahora y por siempre jamás, ya tienes los tesoros más preciosos que tenía para darte:
Mi corazón, mi alma y mi cariño eterno…
TE ENVIO LAS BENDICIONES DEL CIELO Y SE QUE EL SEÑOR TE REPARA UN BUEN DIA HOY.
ATENTAMENTE TU HIJA Lilita...
TE MANDO MI AMULETO DE VIDA ES: “JESUCRISTO”
Barquisimeto/21 de Abril 2005